fondo de galería

JAVIER BANEGAS
La fiesta absoluta de la pintura. El ejercicio total de la representación. El color ejerciendo su máxima función. Todo queda supeditado al juego mágico de la expresión, al desarrollo supremo del sentido artístico. LA LUZ QUE VIBRA nos traslada a esa dimensión abierta de la pintura. En ella todo es posible dentro de una figuración donde lo real ilustra su posición definitiva. La pintura hace vibrar la luz, da ritmo a los objetos, potencia el sentido de las cosas, magnifica los sentimientos y pellizca el espíritu. La pintura abre las perspectivas del horizonte que representa; eterniza la realidad; provoca la mirada del que contempla. LA LUZ QUE VIBRA da sentido a los postulados supremos de la pintura figurativa, a los esquemas imperecederos de la realidad descrita en sus más abiertos postulados. Gestos supremos que dimensionan lo que la mirada capta; la lúcida interpretación de lo real; la descripción exacta de un instante bellamente compuesto. JAVIER BANEGAS perfuma de realidad la visión de lo que nos rodea. Bernardo Palomo
