María Escalona “Brumario”

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María Escalona

“Brumario”

Del 26 de marzo al 26 de abril de 2015

 

PAISAJES IRREVERSIBLES

La fotografía juega a la velocidad. Lleva mucho tiempo ya intentando frenar el ritmo de la modernidad. El romanticismo ahora es no correr, los artistas llevan años congelando el escenario industrial; detritos urbanos, fábricas abandonadas y todos esos lugares sobrantes que son dislocaciones de la ciudad. Ese entorno urbano, que fue nuevo y nos permitió entretenernos con las cualidades abstractas de la arquitectura, de forma casi inconsciente se ha integrado en la Naturaleza y cuando el arte logra detenernos, nos encontramos observando un paisaje distinto e irreversible que nosotros mismos hemos creado.

 

La pintura de María Escalona juega a las distancias. La primera de ellas es la que va desde nuestra nariz a la superficie de sus cuadros. Observamos edificaciones sin vallas, paisajes que no pertenecen a nadie, construidos por la materia vibrante de la que están hechos los cielos y los solares, los árboles y la tierra negra, el horizonte y las nuevas paredes probablemente abandonadas. Juega la pintora con nosotros, nos hace converger la mirada también enmarcando en círculos las imágenes, como si tuviéramos prismáticos o como si mirásemos escondidos; quizás desde el agujero de otro muro en ruinas.

 

En la segunda distancia María nos pone los pies en la tierra polvorienta del descampado, en el arcén de la carretera. La inquietud y la duda nos asaltan en la cuneta, y ahora se verá si somos prudentes o somos atrevidos. Tranquilos, no pasa nada, hay una fábrica a lo lejos y está humeando, significa vida, energía. Pero seguimos parados; para cuando hemos querido dar el primer paso, ya no sabemos si el humo de la fábrica es humo o es quizás, la niebla que ya enfría también nuestra espalda.

 

Vemos cobertizos, barracas, casas en mitad de la nada, almacenes en el paisaje agrícola pero, ¿los leemos como refugios o nos encontramos entre sus paredes con el mismo vacío que los rodea? El vacio de un horizonte sin una situación geográfica concreta pero que sin embargo nos es familiar a todos. Los que observamos ahora hemos jugado y crecido en esos no-lugares.

 

Lo que crea María Escalona es una nueva escenografía de la ruina sin destrucción.

Paisajes desdramatizados que aceptan las cicatrices, han sido silenciados pero no arrasados.

La niebla y la pintura, con la misma esencia, austeras densan nuestra emoción y dibujan un mapa de superficies.

 

Inés Robledo Gómez

Noticias: Diario de Cádiz

Crítica: Bernardo Palomo. Diario de Cádiz

Arterritory.net

 


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