Carlos Morago

Del 22 de octubre al 22 de noviembre de 2010

"Arco" “Arco”

“… Carlos Morago, un autor consolidado que desde el realismo pictórico logra suscitar todo un torrente de poesía tan lírica unas veces como descarnada otras, cargada de ese trasfondo en el que los conceptos suben a la superficie sin artificio ninguno.

Conceptos que llegan a nosotros por la vía de una ejecución a través de la cual establece un emocionante diálogo con el espectador, recogiéndose a sí mismo en torno a un sentido de la depuración acaudalado de trabajo y razón.

Maestro de las ausencias, arquitecto de la soledad con presencias intuidas en el recuerdo, evocador de lo sórdido agarrado a la melancolía y zahorí de la belleza en los gestos que la intuición interpreta, Carlos domina cada rincón de su obra, siendo él mismo quien articula toda la orquestación de un universo que inventa jugando con el escalofrío de la verdad y el sentido implícito de la pérdida, aún con el aliento posado de la última mirada. Resulta exquisito en la experimentación de los principios de la decadencia del presente, elegante en los límites de una agudeza estética que alcanza a dibujar hasta los recodos abstractos de la herrumbre.

Puertas, ventanas, cierres, azulejos deshabitados, profundos pasos entre los pasos del interior, luces y sombras, silencios, caprichos pintados por el azar que Carlos pinta y dibuja sin azar ninguno, blanco de inquietud, impostas mancilladas de resbalado olvido, leva y preciso en los contrastes del color, Morago nos presenta una muestra rotunda en la que no faltan los objetos de la vida transitada y la lozana vejez de los vidrios, en escenas que aprietan el alma llegadas desde un control del dibujo que la pintura empuja hacia ese margen donde lo normal se convierte en extraña huella dejada por la vida a su paso. Así el vacío que es toda una materia conceptual, se funde con el blanco y los leves grises en geometrías de cuya sombra la luz se ocupa apagando hasta lo oscuro los vanos cadenciosos, como si una regla inquebrantable se posara con aplomo para hacer un quiebro a la ruina revelando los rigores de una elegancia que Carlos ha sabido ver y catalizar llevando en ella su ideario.”

Fragmento del texto publicado por Juan Antonio Tinte en El Punto de las Artes.


Los comentarios están cerrados.